|
Para aquellos de ustedes que me leen desde el principio y para los que empezaron a leer hace poco, pido disculpas por el largo silencio que, honestamente, debió haber terminado hace casi 2 meses pues la excusa original para dejar de escribir era la llegada del verano. El verano ahora se ha terminado muy lentamente y llega un otoño extraño lleno de días soleados y nada de lluvia. Rodas necesita la lluvia y los olivos no podrán ser "peinados" de su fruto a menos que hayan caido muchos centímetros de esta.
Con ocasión de mi regreso, quiero contarles que he reencontrado aún más amigos a través de Facebook. Ha sido una experiencia maravillosa escuchar de nuevo voces de personas que formaban parte de mi vida hace veinte años... sí, he reencontrado amigos(as) que dejé de ver hace más de 20 años. El intercambio de fotos y, en algunos casos, de llamadas telefónicas me ha llevado en un viaje al pasado que estoy más que dispuesta a continuar.
Es increíble cómo a veces olvidamos sucesos, caras, lugares que hemos visitado... por qué olvidamos? porque ocurre que esas personas o cosas jugaron un papel o produjeron algún efecto doloroso o aterrador. Podría ser que esos sucesos y esas personas conectadas a ellos nos hayan marcado de por vida y no necesariamente de manera positiva. La mejor amiga de tu peor ex-novio no tuvo la culpa de que el "ex" fuera el mismo demonio! ja! En todo caso, cuando el tiempo sigue su curso, tanto personas como sucesos del pasado se convierten en experiencias vividas que nos han llevado al lugar y al estado en que nos encontramos ahora. Esas personas que fueron protagonistas de nuestro pasado regresan con ese algo que "antes" nos hizo quererlas con toda el alma. Es fácil, después de veinte años, volver a recordar cómo quisimos a esas personas y así disfrutar del reencuentro. Todo lo demás queda atrás, como las lágrimas que derramamos la primera vez que un enamorado nos decepcionó o cuando dejamos a las amigas del bachillerato para no volverlas ver más hasta quién sabe cuándo.
Entre las alegrías y las tristezas del pasado, vuelven los amigos y las amigas de verdad. Vuelven los cariños reales que ahora, maduros, no exigen más de una nota al mes o una llamada cada 2 meses; han superado 20 y más años de silencio y distancia, pueden sobrevivirlo todo.
Aquí sigo, pues, en mi blog de caleña en Rodas.
|
lechnere@aol.com
Pienso ir a Rodas de visita con mi familia, y como hace mucho tiempo que no voy, queria pedirle algunos consejos en cuanto a hoteles, etc.
Le agradezco desde ya.
Un saludo,
Ernesto Lechner
Saludos.